La formación del ser humano
es considerada un eje determinante para su desarrollo, en todo lo que respecta
a sus múltiples y diversas habilidades la cual inevitablemente afecta el
destino de su desenvolvimiento dentro la sociedad en el que se deberá lanzar
a aventurar por si mismo, mientras que
la familia y la escuela, deberán
ser aquel motor de empuje en la fuerza e instinto de aprendizaje que ya se encuentra dentro de cada individuo, desde
su nacimiento.
Hoy en día y a raíz de los rápidos cambios que se han
estado produciendo en la sociedad no solo en nuestro país si no también a nivel
mundial, el sistema educativo a tenido que ponerse a la par con estos
acontecimientos en desarrollo que cada ves nos exigen mas participación, una
mayor calidad y eficiencia en el campo educativo tomando en cuenta que será la
escuela el promotor de una sociedad que busca sanarse de todo lo que le
destruye.
En este sentido será necesario resaltar que la etapa de
la educación inicial no queda exenta de de tal exigencia, tomando en cuenta que
es en este nivel donde se comienza la educación formal de todo individuo, esto con el
fin de prepararlo para el futuro de su vida estudiantil, partiendo desde las
primeras experiencia vividas lo que hará que el aprendizaje sea mucho mas significativo para el infante, si se realiza a través de su realidad inmediata en el que juega un rol
fundamental tanto la escuela, familia y la comunidad.

De
allí se desprende la necesidad de reforzar lazos de vinculación familia-escuela
y comunidad en la formación y orientación de la conducta del infante con el
objetivo de lograr una mujer y hombre justo, honesto y apto para esta sociedad
que cada día se hace mas complicado de enfrentar, realidad que nos obliga a ya
no mas trabajar independiente una institución de la otra ya que por
razones de emergencia social se debe
practicar la triangulación de familia-escuela y comunidad.